Barcos hotel: los nuevos pisos turísticos

Las embarcaciones amarradas en los puertos alquilan sus camarotes a turistas
La fiebre del alquiler de alojamiento particular a turistas en las ciudades ha alcanzado a los propietarios de barcos amarrados en los puertos de las ciudades costeras. Se promociona el alojamiento en estas embarcaciones como una nueva y exótica experiencia para pernoctar y estar cerca del centro.

El precio por alquilar un barco con varios camarotes a modo de apartamento es más reducido que el de alquilar un piso o un apartamento. El espacio disponible en una embarcación es significativamente más reducido y la comodidad también disminuye considerablemente, ya que todas las estancias son muy compactas. Además, las embarcaciones tienen un depósito de agua muy reducido, por lo que puede suceder que algún huésped se quede sin poder ducharse.

Esta nueva moda está despertando quejas por parte de autoridades portuarias y propietarios de barcos que comparten muelle con las embarcaciones alquiladas, ya que los turistas producen residuos, alteran el funcionamiento habitual del lugar y su presencia puede dar lugar a situaciones de peligro para ellos mismos, ya que pueden caer al agua o sufrir algún accidente dentro del barco.

Los barcos necesitan un mantenimiento específico para conservar su integridad y seguridad, algo que los turistas no están en condiciones de garantizar, ya que la mayoría carece de conocimientos sobre la materia y está de paso, por lo que no se preocupa por cuestiones de seguridad a bordo.

Estos barcos hotel, además de generar quejas por parte de las personas que utilizan habitualmente los puertos y provocar riesgos de seguridad, también suponen una actividad ilegal, ya que tiene ánimo de lucro y no paga impuestos. Por estos motivos, es muy probable que la polémica se extienda próximamente por todas las ciudades costeras turísticas.
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