Mallorca es un sitio precioso, tiene unas calas increíbles. Pero lo que te da filippo es mucho más que eso. Navegas en un barco sostenible, con luz solar produce su propio agua, amplio, de esos que sin bajar te puedes dar una vuelta al mundo. Luego está el viaje gastronómico, increíble.
Repetiré y espero sea pronto.