Único, aventurero, hermoso. Cada despertar, cada llegada, era mágico. Durante unos ocho días, no vimos ningún otro velero, fondeando solo en las bahías, salvo en dos ocasiones. Si te gusta acampar (nada de yates de lujo ni excursiones abarrotadas), la naturaleza virgen, la buena comida y el snorkel, ¡te encantará este viaje!
Respuesta de Fritz
Gracias, fue un placer tenerte a bordo. ¡Tu interpretación de guitarra con toda la tripulación cantando fue absolutamente inolvidable! Tus acuarelas de las islas florecientes fueron totalmente impresionistas. ¡Vuelve pronto!