Un barco con historia, espacio y personalidad
No es un barco cualquiera. Esta antigua patrullera, construida por el astillero ARESA, ha cambiado sus jornadas de vigilancia por una nueva misión: compartir el placer de navegar por el Mediterráneo. Su origen profesional le aporta una construcción robusta y una personalidad inconfundible, conservando el carácter de una embarcación con una auténtica historia en el mar.
Con cerca de 17 metros de eslora y un máximo de 12 pasajeros, ofrece amplitud para disfrutar a bordo sin aglomeraciones. En un alquiler privado, todos sus espacios están reservados exclusivamente para vuestro grupo: una forma de compartir el mar en familia, reunirse con amigos o celebrar una ocasión especial con intimidad.
Sus amplias zonas exteriores permiten disfrutar de la navegación desde diferentes perspectivas. La proa invita a contemplar el horizonte y sentir la brisa, mientras que la popa ofrece un espacio para reunirse y compartir el paseo. Su cubierta de teca aporta el encanto de los barcos clásicos y permite disfrutar del sol y de las vistas de la costa.
En el interior, el barco dispone de un salón donde descansar, conversar o resguardarse del exterior, además de música para acompañar la experiencia. Esta combinación de espacios interiores y exteriores permite alternar momentos de sol, descanso y conversación sin que todo el grupo tenga que permanecer en una misma zona.
Con base en Puerto Marina, Benalmádena, el barco realiza sus salidas con capitán y tripulación, para que vosotros solo tengáis que dedicaros a disfrutar. Su tamaño, su carácter y el ambiente cercano a bordo lo convierten en una propuesta para quienes buscan algo más personal que una excursión multitudinaria.
Un barco con historia para compartir la vuestra.
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