Un viaje en velero por el Golfo Sarónico es una experiencia relajada, accesible y sorprendentemente variada. Las cortas distancias permiten una navegación sin prisas, dejando tiempo para baños diarios, fondeos, paseos por tierra y momentos de relax.
Es una experiencia ideal para quienes buscan una experiencia marítima equilibrada: naturaleza, historia y pequeños pueblos se alternan a la perfección, sin travesías exigentes ni una agenda apretada. Los días transcurren entre aguas tranquilas, bahías protegidas, puertos auténticos e islas donde el tiempo parece detenerse.
Unas vacaciones donde la navegación acompaña, no domina, y donde cada día encuentra su espacio entre la navegación, el relax y el descubrimiento, siguiendo el mar y las condiciones actuales.
Hay varias opciones de embarque disponibles:
• Alquiler de camarote: camarote doble compartido
Reserva de una cama en cabina doble, compartida con otro huésped del mismo sexo.
• Cabina doble para uso individual
Reserva tu cabaña de uso exclusivo, con un 40% de descuento sobre la segunda tarifa.
• Barco exclusivo
Alquile el barco completo para un grupo privado de hasta seis invitados, con condiciones más ventajosas que las reservas individuales.
Nos encargamos de la cocina (financiada con fondos comunes) y de la gastronomía a bordo, prestando especial atención a la calidad de los ingredientes y al placer de compartir. La vida a bordo es informal, pero con algunas reglas: después de las comidas, la relajación se convierte naturalmente en un momento de colaboración.
Utilizamos vajilla de porcelana y cristalería, una decisión consciente para reducir el uso de plástico y realzar hasta los gestos más sencillos. Para el lavado, utilizamos agua de mar siempre que sea posible, seguida de un enjuague final con agua dulce.
Los días comienzan con un desayuno mediterráneo, con yogur griego, miel, fruta fresca y seca, pan, mantequilla, mermeladas, quesos y embutidos. Los almuerzos son ligeros y frescos, inspirados en la cocina griega, italiana y de temporada, mientras que las cenas son un momento para saborear con calma: mariscos crudos, pescado y carne a la parrilla, creaciones con verduras frescas y platos preparados con ingredientes locales.
Si bien las comidas a bordo son uno de los momentos más especiales (comer a bordo, con el mar alrededor y el silencio del puerto), siempre planeamos un par de oportunidades para disfrutar de la auténtica cocina griega en tabernas tradicionales.
Los horarios de las comidas también siguen el ritmo del mar, adaptándose a las rutas y condiciones meteorológicas.
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